Cuando se produce una lesión cerebral traumática, se desencadena una inflamación del sistema nervioso, que puede dañar aún más la salud del cerebro. Sin embargo, los investigadores están estudiando la prevención de esa respuesta inflamatoria dirigiéndose a un tipo de célula cerebral.

Dirigirse a células cerebrales especializadas puede ser el primer paso para desarrollar mejores tratamientos para la lesión cerebral
Dirigirse a células cerebrales especializadas puede ser el primer paso para desarrollar mejores tratamientos para la lesión cerebral

Investigadores de la Universidad Estatal de Ohio en Columbus han realizado recientemente un estudio en ratones, investigando un nuevo objetivo celular con el potencial de prevenir la inflamación después de una lesión cerebral traumática.

Más específicamente, probaron un medicamento que les permitió bloquear la actividad de la microglía, un tipo de célula nerviosa con un papel clave en la respuesta inmune.

“Usamos un medicamento para eliminar células llamadas microglia en ratones que habían sufrido una lesión cerebral, y la inflamación que es un sello distintivo de una lesión cerebral traumática desapareció”, explica la investigadora líder, Kristina Witcher.

Como Witcher también agrega, en este momento, no hay medicamentos aprobados para tratar una lesión cerebral grave. El presente estudio pretende acercarnos a lograr una mejor atención para la salud cerebral.

Los hallazgos de los investigadores aparecen ahora en la revista GLIA.

Un primer paso importante

En el estudio reciente, el equipo pretendía simular los efectos del tipo de lesión cerebral que una persona podría experimentar después de recibir un golpe en la cabeza que les haría perder el conocimiento brevemente.

Trabajando con un modelo de ratón, los investigadores apuntaron a la microglía, que parecía prevenir una respuesta inflamatoria dañina en el cerebro de los animales.

“La inflamación crónica con lesión cerebral es dañina, y en este estudio pudimos eliminar esa respuesta inflamatoria del sistema inmunológico al atacar un solo tipo de célula específica”.

El autor principal Jonathan Godbout

“Ahora”, dice, “tenemos una célula específica a la que apuntar cuando examinamos posibles intervenciones para reducir el daño causado por las conmociones cerebrales”.

Sin embargo, los científicos no creen que el medicamento que utilizaron en su estudio con ratones se usaría para tratar las lesiones cerebrales en humanos.

Esto se debe a que, si bien puede evitar que la microglía desencadene una inflamación, también daña sus otras funciones, lo que ayuda a mantener la salud del cerebro. Después de todo, la microglía representa aproximadamente el 10-15 por ciento de todas las células del cerebro.

“No conocemos los efectos a largo plazo de la eliminación de estas células inmunes”, advierte Godbout, “pero estamos haciendo más análisis fisiológicos, bioquímicos y de comportamiento para llegar al fondo de esa pregunta”.

El descubrimiento intrigante lleva a más preguntas

Otro aspecto que los investigadores están investigando es cómo se ve la respuesta inflamatoria en diferentes momentos después de una lesión cerebral.

“Tienes que entender la naturaleza cambiante de lo que está sucediendo en estas células para determinar mejor dónde y cuándo intervenir”, dice Witcher.

Como los intentos de tratar la lesión cerebral simplemente con medicamentos antiinflamatorios no han tenido éxito, señala, aprender más sobre los mecanismos de la respuesta inflamatoria en el cerebro es crucial para diseñar un tratamiento adecuado.

Hasta ahora, los investigadores han hecho otro hallazgo intrigante sobre la microglía después de una lesión cerebral, a saber, que estas células se habían vuelto extrañamente alargadas.

Sin embargo, Witcher dice: “Por ahora, no sabemos realmente qué significa esa estructura y si tiene algún significado funcional, pero esas son preguntas que nos gustaría explorar”.

La investigación adicional también explorará si ciertas células nerviosas desempeñan un papel principalmente útil, mientras que otras facilitan lesiones posteriores después de un traumatismo en el cerebro.

“Es posible que algunos promuevan la inflamación y otros trabajen contra ella, tal vez incluso manteniendo vivas las neuronas”, especula Godbout.


Referencias
  1. El daño neuronal inducido por lesión cerebral traumática en la corteza sory de los tesomatosos causa la formación de microglia en forma de barra que promueve la astrogliosis y la neuroinflamación persistente https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1002/glia.23523?referrer_access_token=-A-d98EQ65KVG93iqfmP8k4keas67K9QMdWULTWMo8NrABNucxd3RrMGbWoGWXNoQpGYUFR7A0tc1wiocaHty3nX6_8637xMnibBLbVZC3hGCrMHkbPJ9JcaqmWIgdyf