Un relajante muscular descubierto por primera vez en 1848 pronto podría estar a la vanguardia del tratamiento del cáncer. Investigadores del Centro Integral del Cáncer de la Universidad del Estado de Ohio investigan.

Un nuevo estudio aborda el desafío de la hipoxia en el cáncer

Hay varias formas de atacar el cáncer; Uno de los más utilizados es la radioterapia.

La radiación funciona en los tumores de dos maneras; En primer lugar, daña el ADN y, en segundo lugar, produce radicales de oxígeno que también dañan las células cancerosas.

Sin embargo, cuando los niveles de oxígeno son bajos (hipoxia), el cuerpo produce menos radicales de oxígeno, lo que significa que la radioterapia es menos efectiva.

Debido a que las células cancerosas se dividen tan rápidamente, requieren más oxígeno que el tejido sano. Al mismo tiempo, los vasos sanguíneos dentro de los tumores a menudo están mal construidos, lo que los hace menos eficientes.

Esto significa que las células cancerosas a menudo se quedan sin oxígeno, lo que hace que la radioterapia sea menos mortal para el cáncer.

De manera similar, estas zonas hipóxicas y muertas en el tejido, donde el suministro de sangre es limitado, son difíciles de alcanzar para las drogas transportadas en la sangre. De esta manera, la hipoxia puede reducir el impacto tanto de la radioterapia como de la quimioterapia .

¿Podemos evitar la hipoxia?

El autor del estudio actual, el Dr. Nicholas Denko, Ph.D., explica por qué la hipoxia es un problema tan grave en el tratamiento del cáncer: “Sabemos que la hipoxia limita la eficacia de la radioterapia, y ese es un problema clínico grave porque más de la mitad de todas las personas con cáncer reciben radioterapia en algún momento de su cuidado “.

El Dr. Denko continúa: “Si las células malignas en áreas hipóxicas de un tumor sobreviven a la radioterapia, pueden convertirse en una fuente de recurrencia del tumor. Es fundamental que encontremos formas de superar esta forma de resistencia al tratamiento”.

En su búsqueda de formas de mejorar la radioterapia, el Dr. Denko y su equipo encontraron una droga llamada papaverina. Actualmente, la papaverina tiene una variedad de usos, ninguno de los cuales tiene vínculos directos con el cáncer.

Por ejemplo, la papaverina se puede usar para reducir los espasmos musculares y para tratar la disfunción eréctil.

La papaverina actúa inhibiendo la respiración en las mitocondrias, las potentes fábricas de la célula. El Dr. Denko y su equipo encontraron que al bloquear la actividad de las mitocondrias que consumen oxígeno, podrían hacer que los tumores sean más sensibles a la radioterapia.

Mostraron que una dosis de papaverina antes de la radioterapia reducía la actividad mitocondrial, lo que limitaba la hipoxia y aumentaba la destrucción de las células tumorales.

Los intentos anteriores para abordar el problema de la hipoxia se han centrado en agregar más oxígeno al tumor. Este estudio toma el enfoque opuesto, al reducir la demanda de oxígeno.

Es importante destacar que el medicamento no hizo que el tejido sano sea más sensible a la radioterapia.

El futuro de la hipoxia

Estos hallazgos fueron publicados recientemente en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias 1. En un comentario asociado 2 en el mismo número de la revista, los autores escriben:

“Está bien establecido que las células hipóxicas son dos a tres veces más resistentes a la radiación que las células aeróbicas [[]] [Esta investigación] representa un hito potencial en la búsqueda de 6 décadas para eliminar la hipoxia como una causa para el tratamiento de radioterapia fracaso.”

Sin embargo, esto está lejos del final del camino. Los investigadores esperan que al ajustar la estructura de la papaverina, puedan mejorar aún más sus beneficios. Al jugar con su maquillaje, también podrían reducir los efectos secundarios.

Aunque se necesitará mucho más trabajo antes de que esta intervención tenga un uso más amplio, es un hallazgo emocionante. Es un proceso relativamente simple, que utiliza un fármaco bien probado que podría ayudar a mejorar el rendimiento de los tratamientos para el cáncer existentes.


Referencias:

  1. PNAS – Papaverina y sus derivados radiosensibilizan tumores sólidos al inhibir el metabolismo mitocondrial http://www.pnas.org/content/early/2018/09/04/1808945115
  2. PNAS – Una solución potencial para eliminar la hipoxia como causa de radiorresistencia http://www.pnas.org/content/early/2018/10/08/1814212115